Con el freno de mano puesto

 

Los productores encaran el nuevo ciclo agrícola golpeados por la sequía y con incertidumbre por las trabas comerciales y el dólar

 

Ni con un buen cóctel de sedantes los productores agrícolas deben conciliar el sueño en estos días en que da sus primeros pasos la campaña 2012/2013. Con los bolsillos flacos por los estragos que hizo la sequía en los cultivos de maíz y de soja y con las incógnitas que aporta ahora la inundación, la incertidumbre va en aumento a la hora de planificar la siembra de trigo y la próxima cosecha gruesa. Todo esto en el contexto negativo que aportan las trabas comerciales de la política oficial, el duro ajuste impositivo impulsado en la provincia de Buenos Aires y la aparición de un dólar paralelo al oficial.

 

Todo repercute en la "sensación térmica" de la campaña agrícola, que las fuentes consultadas por La Nacion calificaron como cautelosa y fría. La sensación real, según el último informe de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, es que la siembra del trigo está atrasada en un 12,5 por ciento respecto de igual período del año anterior: sólo se cubrió el 10 por ciento de la intención de siembra de 4 millones de hectáreas. Y la retracción en la comercialización de insumos va de la mano: hace dos meses que está frenada, aseguran en el sector.

 

Como está planteada la campaña, el productor reducirá la incorporación de tecnología, lo que afectará los rendimientos y la sustentabilidad del sistema agrícola. "Se estima que en los últimos sesenta días se realizó un 60% menos de transacciones comerciales de insumos que igual tramo del año pasado", apuntó Ricardo Bindi, presidente de Agrositio, de acuerdo con un relevamiento comercial en distintas empresas y distribuidoras.

 

A pesar de que la compra de insumos marcha con el freno puesto, para Bindi el uso de canje cereal por insumo será la forma comercial que crecerá según empieza a verse en los primeros negocios.

De todas formas, las campañas finas y gruesas 2012/13 se encararán con un faltante en el capital de trabajo de 5000 millones de dólares. A esa cifra se llega por la caída de más de 20 millones de toneladas de la última cosecha. En la producción de soja (diez millones a 320 dólares la tonelada FAS promedio), de maíz (diez millones a 170 dólares) y otros cultivos debido a los problemas climáticos.

En tanto, fuentes del sector semillero dijeron que, si bien aún no tienen un porcentaje para medir la magnitud, la campaña de trigo está resentida, pero señalaron que en maíz hay una oportunidad por los pronósticos climáticos favorables, por la tecnología disponible que permite siembras tardías y por los buenos precios.

 

Por su parte, Luis Guillermo Villagra, directivo de la Consultora Openagro, tiene la sensación de que la campaña que se inicia va a estar marcada por la cautela. "Cada año se siembran todas las hectáreas productivas del país, y seguro que éste no será la excepción, pero está claro que habrá que ingeniárselas para producir sin la disponibilidad de dinero de otros años", señaló y en ese sentido apuntó que "las empresas proveedoras de insumos saben que el productor no está con la espalda como otros años y serán muy cuidadosas a la hora de otorgar financiación".

Dijo que lamentablemente ya están influyendo las consecuencias de la sequía y luego la inundación. "Esto repercute drásticamente en la incorporación de tecnología, debido a que se buscará en la mayoría de los casos invertir lo menos posible y como consecuencia bajará la aplicación de fertilizantes, fungicidas y todo aquello que no sea estrictamente indispensable para producir. De más está decir que esto termina impactando en los rendimientos y en la sustentabilidad de los suelos.

 

Guillermo Villagra, directivo de Openagro.

 

Según Villagra, es probable que los proveedores sean muy selectivos a la hora de financiar a los clientes. Recordó que una opción que por ahora está vigente es la de financiarse con las tarjetas rurales emitidas por los bancos con opciones de pagar a 120 días sin interés con el monto pesificado. "Esa es una excelente alternativa. De todas maneras, quienes han sido afectados por la sequía o luego por la inundación, por más que les den 120 o 180 días no les sirve."

Además, estima Villagra que si las tasas de financiación promedian un 2% mensual en dólares, será imposible tomar esos créditos. "Para quienes producen en campos alquilados esta opción los deja fuera del negocio", concluyó.

 

Por su parte, David Hughes, productor y presidente de Argentrigo, observa "muy fría" la campaña que se inicia. "Uno está afilando el lápiz muchísimo, va a seguir aportando al país, pero nos pegan por todos lados: en la provincia de Buenos Aires nos acaban de aumentar los impuestos de una manera infernal", señaló. Agregó que en su caso tratará de tomar la mayor cantidad de opciones de financiación posibles, desde bancos, proveedores y socios a porcentaje.

 

Señaló Hughes que el problema del trigo es que hay muchas trabas comerciales por parte del Gobierno. "El riesgo que uno asume es muy alto respecto de lo que puede ganar y las cuentas a futuro dan pérdida", dijo Hughes, que es productor en Alberti, en el norte bonaerense, quien adelantó que está analizando disminuir la superficie destinada al maíz y a los cultivos de invierno para aumentar el área de soja.

 

Pesificar

 

Por otra parte sostuvo que tratará de "pesificar todos los valores y no agregarle el riesgo cambiario al negocio, que ya de por sí está bastante complicado", dijo Hughes en relación con el desdoblamiento del dólar, con la irrupción del billete paralelo.

A propósito, Hughes mencionó que de las empresas que conoce "en el negocio de la agricultura, alrededor del 50% de los gastos totales están atados al dólar oficial". Y agregó que en el caso del arrendatario "ese índice llega al 60 por ciento".

 

 Carlos Calvo, directivo de Red Surcos. 

 

En tanto, Carlos Calvo, director de la firma Red Surcos, considerada la mayor distribuidora de insumos agrícolas en la Argentina, opinó que "como hay incertidumbre en lo que vendrá, seguramente el productor tratará de evitar la compra de productos de gran tecnología que le llevan mucha inversión y tratará de buscar la mejor relación costo beneficio".

 

Acerca de la marcha de las operaciones para esta campaña, señaló que "en las zonas donde más afectó la sequía nos están pidiendo más modos de financiación, que por ahora estamos pudiendo satisfacer con nuestros planes propuestos".

 

En ese sentido, explicó que las opciones de financiación son créditos comerciales como tarjetas de crédito, cheques de pago diferido en pesos y en cuenta corriente o con planes canje y con contratos forward. Los plazos son iguales a los del año anterior y normalmente son al plazo que se realizan las cosechas.

Por último, consideró que si bien ha desmejorado un poco la relación insumo-producto a causa de la suba de costos internos, "es mínima la diferencia".

Horacio Busanello, CEO del grupo Los Grobo

 

Horacio Busanello, CEO del grupo Los Grobo, dijo que el mercado viene golpeado por la sequía donde las ventas del primer trimestre fueron muy inferiores a lo esperado. "La menor caja generada por la cosecha gruesa y la reducción del área sembrada de trigo, que estimamos superior al 30 por ciento, se traducen en un mercado muy calmo y bien por debajo del año anterior."

En ese sentido aseveró: "Vemos que algunos proveedores de insumos (no todos) quieren recortar plazos y/o aumentar tasas siguiendo los vaivenes del mercado bancario. Como siempre hay proveedores que entienden las necesidades del productor y cómo atenderlas privilegiando la relación de largo plazo. También hay otros que sólo miran el corto plazo".

En cuanto a los planes de inversión, este ejecutivo opina que "probablemente optarán por planteos de menor tecnología aun a costa de sacrificar algún rinde potencial. "Tienen un presupuesto más ajustado y tratarán de usar productos más económicos, subdosis de fertilizantes, etcétera", concluyó.

En cambio, Sebastián Grondona, gerente comercial de la División Nutrientes y Protección de Cultivos de Nidera SA, no cree que baje la tecnología de producción. "Lo que probablemente pase sea un reacomodamiento de las superficies a sembrar de los diferentes cultivos", señaló.

 

12,5%

Hasta ahora es la caída del área sembrada con trigo respecto de la campaña anterior

60%

Es menor la compra de insumos en los últimos dos meses comparado con el interanual

50%

De los gastos totales del negocio agrícola está atado al dólar, según ArgenTrigo

 

INCERTIDUMBRE

 

"Se estima una caída de 5000 millones de dólares en el capital de trabajo necesario para los productores para encarar la campaña 2012/13". Ricardo Bindi, presidente de Agrositio.

 

"Las empresas proveedoras de insumos saben que el productor no está con la espalda como otros años y serán muy cuidadosos a la hora de dar financiación". Guillermo Villagra, directivo de Openagro.

 

"Como hay incertidumbre en lo que vendrá, seguramente el productor tratará de evitar la compra de productos de gran tecnología que le llevan mucha inversión". Carlos Calvo, directivo de Red Surcos.

 

"La menor caja generada por la cosecha gruesa y la reducción del área sembrada de trigo se traducen en un mercado muy calmo y por debajo del año anterior". Horacio Busanello, CEO del grupo Los Grobo. 

 

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